Lograr una convivencia armoniosa dentro del matrimonio no es nada fácil, porque cada uno viene con sus costumbres, sus ideas y sus criterios de lo que está bien y debe hacerse.

Estas situaciones deben aprender a manejarse para lograr que la familia salga adelante. Ambos deben poner de su parte, y para ayudarse en esta tarea, es primordial que evitemos ciertas actitudes nocivas que regularmente cometemos.

Se ha dicho que la crítica constructiva ayuda a edificar, pero cuando esta se hace con intención de destruir o de recriminar, lo único que se logra es el fastidio y el rechazo del agredido. Si todo el tiempo lo hacemos sentir un inútil, podemos llevar a la depresión a nuestra pareja, quitándole la confianza en sí mismo.

Poner al trabajo antes que la familia puede resultar nefasto, pues de por sí ya pasas muchas horas a la semana inmerso en tus labores y ellos esperan que por lo menos los fines de semana o algunas pocas horas de la semana las dispongas para compartir con ellos. Si tienes familia, debes separar las horas laborales de las familiares y nunca mezclarlas, pues eso significa que prefieres tu trabajo antes que a ellos.

La infidelidad es otro punto que hay que enfrentar. Demás está decir las consecuencias de esto; ojo que la frase se mira, pero no se toca puede dar consentimiento a ideas tentadoras, por lo que es mejor evitar mirar y mucho menos fantasear con ello.

Tener un carácter renegón todo el tiempo puede desanimar a cualquiera; es mejor tratar de separar las cosas si has tenido un mal día para evitar maltratar a tu familia, especialmente si tienes niños en casa. En estos casos es mejor desahogarse contándole tus cosas a tu esposa en un momento determinado, pero sin molestarte con ella.

Evita convertirte en el dictador del hogar, que quiere saber hasta en dónde se ha sentado su pareja, porque eso no solo lo cansará, sino que también te quitará la paz y la confianza.
Por último, hay que cuidar mucho nuestra lengua, sobre todo si hablamos de sus familiares; aunque no nos agradan, son su familia y les dolerá cualquier adjetivo hiriente que usemos.

Todo esto debe evitarse y en su lugar llenar cada espacio entre los miembros de la familia con detalles, como con dulces que le gusten a tu esposa, flores, o salidas a pasear, al cine o simplemente ver televisión juntos.

Fuente: comoconquistarlo.com
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